Por fin las campanas del amor se tornan en campanas de boda. Ayer, en un arrojo de amor verdadero y compromiso sincero, nuestro querido Tocagüebos, pidió la mano de su futura esposa Marta.
Aquel niño que corría con los ojos cerrados a riesgo de darse un trompazo por la sensación de libertad, ese adolescente crápula noctámbulo, uña y carne, compañero de fatigas con quien infinitas sonrisas he compartido, ese Brandon Walls con un gran corazón, guasón y reaccionario, ya es un Pelao Metrosexual enamorado y comprometido.
Marta, te llevas una joya en bruto (nunca mejor dicho), pero que menos para la joya de la corona, y es que no conozco a nadie que derroche tanta bondad, simpatía y hermosura como tu.
Fui testigo de vuestro primer encuentro y espero serlo de muchos más acontecimientos importantes que os quedan por vivir juntos.
Mi más sincera enhorabuena a ambos.
¡Q U E V I V A N L O S N O V I O S!
