La gran mayoría de jugadores de mus pasa alguna seña, si bien los grandes maestros son capaces de intuir la jugada del compañero o del contrario con una mirada de reojo (los gestos, la ubicación de las cartas, sus apuestas...), ahora bien ¿Cuando y como hay que pasar una seña?
Las señas no se pueden pasar mientras se están repartiendo las cartas, pero sin duda es el momento que utilizan los tramposos para hacerlo, por lo que hay que vigilar no vaya a ser que los pilles en un renuncio. En opinión de este sabio del mus, una buena ocasión para pasar la seña es justo después de repartirlas, mientras los contrarios miran sus cartas o mientras se habla durante las apuestas.
En principo no es necesario pasar siempre seña, tan solo cuando quieres que tu compañero corte, juegue con tus cartas o apueste por tí. En ningún caso debes pasar la seña si crees que te pueden ver o si tu vas apostar por tu jugada, ya que corres el riesgo de desvelarla.
A contiuación mis pequeñajos os muestran como se pasan las señas más conocidas
Esta es la seña más gamberra o más libidinosa (depende de quien te la esté haciendo) y consiste en sacar la lengua. Para pasar la seña de forma discreta, sin que te pillen, tienes que asomar una puntica de lengua, a ser posible justo antes o justo después de hablar.
Nunca se debe pasar esta seña, salvo que quieras hacer el guarro con tu compañero (todos hemos hecho la misma broma cuando éramos aprendices en esto del mus), o le des un criterio para cortar (por ejemplo si el lleva dos cerdos no es mala jugada de mano).
Si te pillan la seña estás perdido, ya que diícilmente podrás ganar alguna piedra en el resto de jugadas.
Esta es la seña más discreta del mus, tanto que muchas veces tu compañero no se enterará que se la pasas, consiste en morderse el labio inferior. Para pasarla de forma desapercibida tienes que meter la menor parte posible del labio inferior bajo las palas a ser posible sin mover la barbilla ni el labio superior. Esta seña también se pasa de forma discreta mientras hablas, ya que se disimula con el movimiento de la boca.
Si te pillan pasando esta seña, te lo pondrán crudo a pares y a juego, ya que canta que no tienes 31.
La verdad es que es la más difícil de pasar, consiste en sacar la lengua por una de las comisuras de los labios. Los jugadores de lengua bífida (conozco a unos cuantos) tienen gran experiencia en hacerlo de forma rápida, pero para el resto requiere bastante práctica y dedicación.
Esta jugada si se pasa al campañero y sabe poner cara de no llevar nada puede arrancar alguna apuesta que acaba en órdago a la chica, especialmente si has estado apostando durante la partida a la chica de farol (es mi especialidad y por eso me llaman Regalapiedras). Si te pillan, estás perdido, solo rascarás la chica y te chulerán a los pares.
Esta seña es la más placentera de pasar, ya que significa que llevas una jugada con la que te comes a cualquiera por los pies. Para pasar esta seña hay que morderse un extremo del labio cercano a la comisura (muchos inexpertos hacen un gesto similar al de una vaca rumiando que es fácilmente detectable). Hay que tener cierta técnica al pasarla, ya que se puede confundir con la seña de medias que se hace torciendo el morro y el error puede ser fatal a grande, para pasarla de forma discreta hay que abrir ligeramente la boca, por lo que es conveniente pasarla mientras se habla con el compañero.
Si te pillan pasando esta seña, no lo tienes del todo mal, ya que puedes chulear en pares y grande con las buenas cartas que tienes, aunque al juego te lo pondrán crudo, ya que canta que no tienes 31, si no hubieses pasado un solomillo
Y hasta aquí la primera clase de señas, tengo material para una segunda clase, con más fotos de estos dos precoces maestros de mus.